16.09.2020
Testitmonio

El fuerte relato de Ailén Bechara sobre los trastornos alimenticios

La modelo reveló los problemas alimenticios que tuvo cuando arrancó a trabajar en el programa de Guido Kaczka, en 2011.


Ailén Bechara reveló a través de su cuenta de Instagram que sufrió trastornos alimenticios cuando empezó a trabajar en la televisión y que llegó a extremos peligrosos para su salud en su intento de encajar en el ambiente. Y contó que dejó de comer cuando arrancó a trabajar en el programa de Guido Kaczka como una de las azafatas.

La modelo decidió usar su redes sociales para compartir su experiencia y brindar una importante reflexión sobre los trastornos alimenticios. Junto a una foto de cuando trabajaba en el programa de Kaczka, A todo o Nada, en El Trece. "Esta foto es de 2011 cuando arranqué a trabajar en televisión. Cuando quedé seleccionada para entrar en el programa de Guido automáticamente deje de comer. Mi mano en la cintura es para taparme el 'rollo'. Si, yo me veía gorda. Y cómo ya les conté, mi trauma siempre fue la panza. Mostrarla me resultaba fatal", arrancó contando.

"Tenía la errónea idea de que tenía que salir súper flaca en la pantalla y por eso debía dejar de comer. Había que salir en traje de baño y yo la padecía. Obvio que nunca nadie lo supo jamás. Hasta las 20 que terminaba el programa yo comía una barrita de cereal como mucho, y una vez que llegaba a casa me atracaba con un montón de comida. También entrenaba mucho y hasta dejaba de ir a reuniones sociales para no comer", recordó la modelo, de 30 años de edad. 

"Luego de esta etapa, aumenté 10 kilos en meses. No podía encontrar el fucking equilibrio. Yo necesitaba calmar mi ansiedad y mis atracones día a día. Caí en médicos, uno de ellos me recetó anfetaminas. A los dos meses no podía salir de la cama", relató Ailén, quien señala que "Hoy con 30 años, y las cosas un poco más claras, con muchas horas de terapia encima y nutricionistas pude salir adelante. Encontrar ese equilibrio. Poder conocer mi cuerpo. Qué me hace bien y qué no. Dejé de contar calorías, cuántas piezas de sushi comía, dejé de comer solo lechuga. Que me importe tres pitos la mirada del otro. Y la errónea idea de que estaban mirando cuanto comía", afirmó.

"Encontrar un disfrute en el entrenamiento, sentirme a gusto con mi cuerpo, ¡Comer lo que quiero logrando equilibrio y buenos hábitos! Un kilo más un kilo menos, ¡No es esa la cuestión! ¡Es sentirse bien con lo que uno hace!", agregó. 

Por otro lado, Ailén dijo que a le hubiese gustado que, en su momento, otros hubieran hablando con ella sobre esta problemática: "No me olvidó más, en una revista preguntaban a X, cómo hacía para tener ese cuerpo y si comía de todo, y está persona decía que si, que comía pizzas, hamburguesas. Que mensajes de mierda nos metieron en la cabeza. Yo pensaba: '¿Cómo harán? ¿Por qué si yo como eso engordo y ella no?'. Hoy agradezco el cambio de cabeza, de conciencia, ¡dejar de poner el foco y la mirada en el cuerpo!", sentenció.

En la última parte de su mensaje, Ailén Bechara, quien hoy disfruta su vida en familia junto al empresario y representante de futbolistas Agustín Jiménez y el hijo que tienen en común, Francisco (2), reflexionó: "Todos los cuerpos son hermosos, son diferentes aunque desgraciadamente sigue habiendo gente desgraciada que se encarga de criticar cuerpos ajenos. ¡Qué increíble! Las cosas que uno pasa por la vida y son tan secretas. Escribo esto porque seguramente muchas de ustedes hayan pasado esto o lo estén pasando y espero ayudar en algo", concluyó.

Fuente: Exitoína



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